
Te escucho mi amor,y mi incosciencia contesta,
en la sutil protesta que mi alma pone en pie,
bajo la piel de las mil y una estrellas,
revoltosas y bellas que apostaron este querer.
Te miro mi amor,y mi corazón toma tu brillo,
y mis ojos como niños lloran con mucho amor,
sin creerse el adios que en los cuentos malditos
van dando gritos con su silencio atroz.
Te sonrío mi amor y mi mueca se hace agua,
con las fuentes viciadas a gotear tu nombre,
a asaltar tus dondes para encontrar mi morada
y saber que la nada de nada me conoce.
Te amo mi amor en el alcatraz del tiempo,
donde todos los intentos fueron simulacros
para poder enseñarnos a sabernos estrenos
en cada momento que a los ojos nos miramos.
Te espero mi amor atada a tu bahía
donde mis hijos y mi vida echan su ancla,
donde todo es nada si tú no lo habitas
y donde no se respira si el aire no nos mandas.
Esencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario