
Ocurre
como la luz de la luciérnaga,
como la luna cuando está llena
de versos infinitos,
que mis latidos
ocurren por tí,
y exprimen su elixir
donde tu suspiro
viene a mí.
Ocurre
como el álgebra del cielo
cuando suelta el viento
sin medir intensidad,
y todo empieza a girar
en un solo sentido,
ahí donde el destino
no ha querido juntar.
Ocurre
como la proporción del milagro
que no existe el cuanto
cuando se trata de amar,
y es vocación real
el respirar aliento
del único sentimiento
que nos vino a bautizar.
Ocurre
que la audacia de un futuro
como súbdita de un conjuro
nos teje en las venas
las más hermosas letras
que nos podamos decir,
cuando ni siquiera el sentir
con el pálpito se expresa.
Esencia
como la luz de la luciérnaga,
como la luna cuando está llena
de versos infinitos,
que mis latidos
ocurren por tí,
y exprimen su elixir
donde tu suspiro
viene a mí.
Ocurre
como el álgebra del cielo
cuando suelta el viento
sin medir intensidad,
y todo empieza a girar
en un solo sentido,
ahí donde el destino
no ha querido juntar.
Ocurre
como la proporción del milagro
que no existe el cuanto
cuando se trata de amar,
y es vocación real
el respirar aliento
del único sentimiento
que nos vino a bautizar.
Ocurre
que la audacia de un futuro
como súbdita de un conjuro
nos teje en las venas
las más hermosas letras
que nos podamos decir,
cuando ni siquiera el sentir
con el pálpito se expresa.
Esencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario