
No quiero
que me cuentes
las estrellas del cielo
quiero sentirlas en tus dedos
cuando mi piel encuentres
y volverme fuente
de todas tus deseos,
eclipse eros
seiento y vidente.
No quiero
que me adornes
con lunas perecederas,
quiero ser la verbena
de tus impulsos feroces
y escuchar las voces
de tus gemidos,
ser tu luzy tu abismo,
tu fruta y sus sabores.
No quiero
que me distraigas
de mi latido en flor,
no que cambies el color
según las cartas
que se repartan
fuera de los dos,
yo quiero tu yo
acomodado en mi casa
y mi tú en el alma
de tu mejor decisión.
Esencia
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