
NO GUARDES LAS LLAVES
Regálame tus sueños
que de ellos soy dueña,
no lleves la cuenta
de todos los intentos,
afila el momento
de cortarme el paso
y si de nuevo fracaso
dame paso de nuevo.
Vísteme de tí
cuando la noche te asuste
y deja que se ajuste
el unísono latir
donde vuelvan a batir
las luces inoportunas
de robarnos la fortuna
de amarnos así.
Devora las quejas
de mi boca caprichosa
y huele la rosa
que escondo tras ellas,
busquémonos a tientas
para sentir la tentación
de voltear el corazón
sobre las lunas nuevas.
Devuélvete la vida
y olvídate de huir,
recuerda el sonreir
que ganaba las partidas
colocando en la salida
la ficha que no se agota
y estire las horas
sin caerse rendida.
No guardes las llaves
de esta loca aventura
ni la creas absurda
por su pintoresco traje,
quiero que me llames
para ser la primera
que te cuide como hembra
y como niña te descuadre.
Esencia
Esencia
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