
Navegas a tus anchas por lo estrecho de mis venas,
haciéndote luna llena en todo el esplendor,
tú, mi amor, epistolar de sensaciones nuevas,
con todas las puertas abiertas a mi floración.
Destejes los tiempos para tejerte interminable,
abrazo invertebrable apretado a mis pasos,
cielo raso donde mis sueños sus alas baten,
alma y carne donde el encuentro me ha consumado.
Trenzas lo templado con el temple de tu sentir,
sucediéndote en mi en cada punto cardinal,
atrapándome en el manglar del intrépido vivir
que en nombre del si donde yo estoy, está.
Serenas con tu locura mi alocada serenidad,
fuerte complicidad hilvanada a puro amor,
vulnerable fervor que sutilmente se da
derretidos donde el mirar nos eclipsa en sol.
Esencia
Precioso poema, tu sabes que soy tu fan.
ResponderEliminarMe parece un poema cargado de dulzura y de realización.
Muchos besos Esencia.
Hasta pronto.
Uff, yo mejor me callo y me lo vuelvo a leer, me ha encantado.
ResponderEliminarLas metáforas que has empleado en las últimas tres entradas son soberbias.