
Las lunas cierran sus ojos al mirarnos,
de fondo un milagro saliendo del cascarón,
un tú y yo sin orden ni reloj, palpitando
con el hoy apuntando al corazón.
La cinturra amarrada a tu inquietud,
la luz de las farolas sombreándonos,
y esperándonos el deseo y un alud
de versos dando a luz nuestros espasmos.
Desciende por la senda de mi mejilla
un rubor que tizna tus labios de ternura,
una tuna de besos que me suspiran
y la cómplice rima del amor que nos rezuma.
En el bastidor de la noche bordan los sueños,
dueños de la magia y toda su geografía,
orfebres de alegrías ornamentando el cielo
que aletea adentro de tu alma y la mía.
Esencia
.
Hola Esencia, lindo poema como siempre.
ResponderEliminarSaludos cordiales amiga.
Hasta pronto.
Precioso poema, tus versos aletean en el alma.
ResponderEliminarfeliz fin de semana.
un abrazo.
Noche, besos, deseo, todos los componentes para que te estremezcas y te estremezcan cuando alguien te los susurras y lo sueñas.
ResponderEliminarUn besote fresquito.