De él parten las coordenadas a mi ente,
punto y eje del camino paralelo,
polos opuestos simplificados a la suerte
de latir por ende en el mismo sueño.
De él respiro la nitidez y la intriga,
la amplitud cautiva del mismo senimiento,
lo denso y lo ligero de según me mira,
y el amor que suspira desde sus adentros.
De él consumo la acción y su argumento,
el dialecto que tejimos para dos,
la razón irracional de los opuestos
justo en el cento donde gravita el amor.
De él sierpe la inercia de mi latir,
aire sin fín de acrobacias innatas,
tornado y calma que da vida a mi vivir
conjugados en sí por las dos caras.
Esencia
El...Corazón que nos da la vida.
ResponderEliminarMuaks.
Alhalba, sí, es el motor...graciass por tus palabras, siempre esencia.
ResponderEliminarAmiga, pasé a visitarme y me quedé anonadado por tan bello blog.
ResponderEliminarMis felicitaciones. Y tus letras son alucinantes.
Un besote.
Eduardo Cortese
Eduardo graciass por tu paso por aquí, gratamente recojo tu ben comentario, saludos esencia.
ResponderEliminarlos verbos que se conjugan en uno proclaman la eternidadd del versooo..!!
ResponderEliminarQue bien lo has dicho....... conjugando entoces...!
ResponderEliminarCon toda esencia.