que ata mi sangre a su vena,
que no pierda lo tenso
ni hunda mi cielo con su fuerza.
Que no me libere del aire
que me falta si él me nombra,
que quiero la soga de necesitarle
para darle hasta mi sombra.
Que no descruce las calles de mi alma
que quiero tener sus marcas imborrables
por todo el talle que se iguala
en las palmas que me abre.
Que no despeguen las puntas
que nos juntan a lo eterno,
quiero el nudo cuerdo en la locura,
que desnuca mis adentros.
Esencia

Uffff!!!Creo que es una de las mas impactantes que he leido!!!Me has dejado alucinada frente al ordenador....Gracias guapa.Mil besos .maria
ResponderEliminarAyss María,despues de tanto elogio voy a tner que mandarte de una vez el" cheque" uf....
ResponderEliminar¿Sabes? La madrugada trae muchas quimeras... se escribe diistinto... porque, seguro, las percepciones internas son más acentuadas...No se bien que pueda ser,perosi se, que ocurría en mímientras escribí este poema, refeliz de que agrade.....siempre esencia.