envuelta en el trapo de mis tristes lágrimas,
rescoldos de llamas que has abandonado
al desamparo de lo que no las calma.
El curso sigue y otras huellas te acompañan
donde el recuerdo extraña y el alma siente,
donde tu presente miente a las razones dadas,
donde llaga fingir que todo se entiende.
Los sueños se intercalan y te despreocupas
de esta responsabilidad tuya de mecerme,
de responderme dejando que fluya
piedras, sol y lluvias del fondo verde.
La razón se rinde, la sangre estampa su huella,
en una querella contra tu contrariado hacer,
hoy, como ayer, la dignidad se la juega
y el alma se rebela a espensas del ayer.
El verbo ejerce en mí una fuerza innata
sin usar palabras medidas con cartabón,
huérfana de sol de lejos pasas
para no verme en la cara, tu propio dolor.
Esencia
Nacen sin duda estos versos desde el mismo corazón, llenos de sentimientos, no todos de dolor, pero si dolorosos.
ResponderEliminarbesos
Aunque me esforzara por no escuchar mi corazon, él siempre soltaría su poesía...y si, aciertas Toni.
ResponderEliminarUn abrazo.
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ResponderEliminarTristeza que embarga y que atrapa. Hermoso.
ResponderEliminarBesos y susurros muy dulces
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ResponderEliminarYemaya gracias por por tus palabras...siempre esencia
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ResponderEliminarGogo...hablado en casa como debe ser...aprietate másssss...
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