Sintiendo el aire en la cara,
en mis nortes y mis sures,
el pensamiento sacude
la placidez de tu nombre,
te extraño, me habitas,
suscitas mis te amos,
y se deslengua el milagro
de sucederte en mi.
Tu voz me unta su carmín
y mis labios florecen.
un beso me crece
y me preña el latir
de todo cuanto te oí,
de todo cuanto me eres
solapada a los verdes
que incendias con tu si.
Mi boca desgreñada
despeina su vida
y la serenidad dormida
de tus fragancias,
mi voz te abraza,
mi alma te aprieta
y esa luz come nieblas
que vagabundean,
mientras la garganta nos quema
otro beso más.
Esencia

Esencia,de nuevo me encuentro aquí,saboreando tus bellos y sentidos versos.
ResponderEliminarMi gratitud por esa exquisita sensibilidad,que nos toca directamente la entraña.
Mi abrazo inmenso y feliz fin de semana,amiga.
M.Jesús
Buenos días Esencia, Precioso como siempre.
ResponderEliminarEs un gusto pasar por tu espacio.
Saludos cordiales.
Besos.
Siempre eres mas ,Esencia.
ResponderEliminarTu poesia ocupa cielos.
Mi abrazo.